Hoy traigo otra receta marroquí de Fatiha, pero no de la misma de mis recetas de tajines. No es de extrañar, pues se trata de un nombre árabe muy común. Durante mi estancia en Marruecos, me fascinó cómo de la triada de especias que más suelen usar (paprika, jengibre y cúrcuma), se pueden crear tanta variedad de platos estupendos, más allá de los comúnmente conocidos tajines y cuscuses. Además, si bien en Marruecos se comen muchos carbohidratos en infinidad de recetas de panes y dulces, la dieta es muy variada en cuanto a verduras y hortalizas. Esta receta de kefta con verduras queda estupenda tanto con cuscús como con arroz o simplemente pan. Conviene tener en cuenta que la kefta, si bien es similar en cuanto a forma a la albóndiga, difiere en textura y tamaño. A diferencia de esta última, no se mezcla con huevo y miga de pan, por lo que la consistencia no es tan tierna, y el tamaño es menor. La textura es más seca por lo que conviene cocinarla lo menos posible. ¡Allá vamos!